Este fin de semana, la Comunidad Abierta hemos compartido nuestra experiencia y nuestro camino con otras comunidades del ambiente salesiano de diferentes inspectorías a nivel nacional. La experiencia ha sido muy positiva, tanto personalmente, para cada uno de los miembros, como a nivel de comunidad. Las diferentes exposiciones, talleres y comunicación directa a través de los grupos nos ha permitido conocer otras realidades de comunidades y sentirnos identificados en ellas, tanto por el sentimiento de que las comunidades son esenciales en nuestras vidas y en la vivencia de nuestra fe como por los problemas que se nos plantean en el día a día para poder seguir adelante.
El encuentro comenzó el viernes 8 por la tarde/noche, en el que estaban convocados todos aquellos que quisieran pasar la noche de viernes para hacer una pequeña oración, buenas noches y presentación del encuentro. El día 9 empezó con una eucaristía concelebrada por Koldo, y poco a poco se fueron incorporando participantes del encuentro.
La primera ponencia del sábado por la mañana corrió a cargo de Fernando Miranda, delegado de pastoral de la inspectoría de valencia, que nos habló sobre los retos de la Pastoral Juvenil con jóvenes adultos. Fernando nos traslado el interés que existe en la Pastoral Juvenil Salesiana por los jóvenes adultos como pilar para la evangelización y cómo no hay una respuesta clara por parte de las estructuras salesiana a esa necesidad creciente. También nos expone los retos, entre los que está que las comunidades juveniles sean consideradas desde los ambientes salesianos como una opción entre los procesos "de desembocadoura". Para Don Bosco siempre está presente el "despues de".
La segunda ponencia de la mañana corrió a cargo de Antonio Caño, que expuso su experiencia en comunidades juveniles cristianas a partir de la experiencia con las comunidades de "Iglesia Viva" de Estrecho y de otras comunidades por las que ha pasado. Antonio centró su ponencia en los pilares en los que debe basarse toda comunidad: vida comunitaria, compromiso cristiano, inserción en la iglesia, vida comunitaria pública y dar testimonio.
Con una puesta en comun por grupos cubrimos el tiempo de la mañana y pasamos a la comida.
Por la tarde se reanudaron las ponencias con la exposición por parte de las comunidades Nazaret y Sal y Luz de su experiencia como comunidad: su historia, sus dificultades y cómo es su día a día comunitario. También expusieron como se ha creado en estrecho la estructura de Iglesia Viva, como mancomunidad en la que están presentes las seis comunidades de estrecho.
Después fue el turno de los salesianos cooperadores, que expusieron su filosofía de compromiso y la idea de la asociación de cooperadores como comunidad cristiana del ambiente salesiano.
Una vez finalizadas las ponencias de la tarde, pasamos a los talleres. La oferta eran 6 talleres, teniendo los asistentes que acudir a dos talleres en turnos de 1h15min. Los talleres que se ofertaron fueron los siguientes:- Comunidad abierta: Empezamos con un concurso de preguntas y respuestas. Depués expusimos nuestra historia (con una pequeña fábula de pajaritos), nuestro proyecto comunitario, nuestras señas de identidad y nuestros recursos (blog, blog de recursos, perfil de facebook, yahoogroups).
- Comunidad del Olivo:
- Experiencia de acompañamiento a las comunidades desde la parroquia salesiana: Se habló de los rasgos de identidad propios que debían tener las parroquias salesianas, como la atención preferencial a los jóvenes, ser una comunidad acogedora, abierta y lugar de referencia para vivir experiencias significativas de fe y procesos de maduración para todas las edades, una comunidad que acompaña a los jóvenes en sus procesos de maduración de la fe y en la constitución de pequeñas comunidades juveniles. Para esto último tiene que darse por un lado, que la comunidad parroquial valore, asuma y promueva las comunidades juveniles, y por otro, que los encargados de Centros Juveniles y los equipos de animadores tengan un sentido claro de pertenencia a la comunidad parroquial.
- Experiencia de un acompañante: Una salesiana explico cómo tenía que ser un acompañante, poniendo el acento en dos cualidades imprescindibles: discreción y disponibilidad. Un acompañante no es un animador de grupo, ni una persona que dirige y muestra un camino a la comunidad, es una persona que pone al servicio de la comunidad su experiencia, su camino de fe ya recorrido y su ser.
- Pastoral Familiar y Comunidad juvenil. Ana, de la comunidad Sal y Luz nos expuso la problemática de cómo incorporar a los niños en la vida comunitaria y cómo lo habían resuelto en las comunidades Iglesia Viva, en las que contratan a canguros que atiendan a los niños mientras están reunidos. Otras comunidades compartieron su experiencia, que en función de la edad de los niños y del número de miembros que tenga la comunidad, es diferente.
- Casa de oración de Alzuza. Abel, salesiano de la Inspectoría de Bilbao, nos presentó un proyecto que tienen allí, concretamente en Alcucia, el cual se centra en trabajar personalmente el tema de la Oración. Se trata de una casa que se abre en dos períodos de tiempo: diez días de verano en el mes de Julio, y la última semana del año. Cada uno puede ir el tiempo que quiera, sólo hay que avisar para cuadrar huecos de espacio. Se trata de trabajar la oración personal, con un acompañamiento opcional, viviendo en comunidad.El trabajo personal se orienta a que esos días no sean místicos de forma aislada, sino a trabajar la oración para lograr estar todos los días en presencia de Dios. Tras la exposición del Proyecto, hubo un breve turno de preguntas, las cuales giraron sobre temas logísticos y de organización de la casa. Este proyecto era desconocido por la inmensa mayoría de los asistentes al taller, y tuvo una gran acogida.
El domingo Comenzamos el día con el rezo de los Laudes, y con el desayuno. Después tuvimos la reunión por inspectorías. Nosotros estuvimos con nuestros hermanos de Estrecho, Paseo, y Cooperadores.
En primer lugar trabajamos los puntos del documento a revisar divididos en cuatro pequeños grupos, y a continuación se pusieron en común las conclusiones de cada uno de estos. Algunas de estas fueron:
- La poca participación de comunidades de otras inspectorías.
- La poca implicación de los salesianos de nuestra inspectoría.
- Se subrayó que todos los contenidos eran muy repetitivos respecto a otros encuentros de años anteriores. Se podría haber disfrutado de otras riquezas de las personas asistentes.
- Poca claridad en el objetivo del encuentro.
- Está en duda la importancia y valoración que los Salesianos hacen de las Comunidades.
Para finalizar la mañana celebramos la eucaristía, presidida por el Inspector de Madrid, Luis Onrubia.
Después de comer, comenzó el regreso a nuestros lugares de origen.